Iván Pastor finaliza en la octava posición en la Medal Race y acaba en un noveno puesto en RS:X

La reina del Winsurf, Marina Alabau, tuvo que conformarse con la cuarta plaza

Fernando Echávarri y Antón Paz llegan a la final de Tornado siendo líderes

El regatista del CN Santa Pola, Iván Pastor, finalizaba en la novena posición tras quedar octavo en la Medal Race disputada hoy. El santapolense no pudo conseguir su sueño, con problemas en los brazos durante los primeros días, fue capaz de sorprender a propios y extraños para ascender posiciones en la tabla cuando todo el mundo lo daba por descartado, hasta colarse en la Medal Race disputada el último día. Preparado para conseguir una medalla, su gran enemigo, ha sido, como para todo el equipo español, el campo de regatas y la falta de viento.  Los gallegos Fernando Echávarri y Antón Paz disputarán mañana la final de la clase Tornado en aguas de Qingdao clasificados en la primera posición, con tres puntos de ventaja sobre los segundos. Por otra parte, la sevillana Marina Alabau se tiene que conformar con el diploma olímpico de la cuarta plaza, después de correr hoy la final.

El regatista del CN Santa Pola Iván Pastor no ha podido lograr su sueño de conseguir medalla olímpica en China. Tom Ashely, el neocelandés, que puntuó en tercera posición en la Master Golden Series disputada en Valencia a principios de julio, se hacía con la victoria, después de una serie de regatas que han descartado a muchos de los grandes favoritos, y donde la tónica general ha sido un campo muy irregular, y muy poco viento para las tablas.

Iván Pastor comenzó las olimpiadas con problemas en los brazos, que le impidieron remar (tirar de la vela hacia si, para impulsar la tabla cuando no sopla el viento). Sumaba puntos y se situaba en posiciones poco favorables, pero cuando ya nadie daba nada por él, el regatista de Santa Pola conseguía ascender en la tabla y se colaba en la Medal Race, donde se clasifican solo los diez mejores, y de la que quedaban fuera personajes de la tabla con un palmarés impresionante, como fue el caso de Joao Rodrigues, el portugués que ganaba la Master Golden en Valencia.

 Al final, el viento volvió a hacer de las suyas e Iván quedaba octavo en la Medal Race y noveno en la general, sin opción a diploma olímpico.

(Qingdao 20-VIII-08) Ni un solo día han abandonado el primer puesto de la tabla en la clase Tornado. Fernando Echávarri y Antón Paz han protagonizado un campeonato muy regular, con cuatro triunfos parciales en diez pruebas, y sólo una de ellas con un resultado fuera del top ten (que es su descarte). Con vientos medios de unos diez nudos, un séptimo, un primero y un octavo han sido los resultados del día de hoy, que les ha permitido completar el programa previsto, a falta de la final, prevista para mañana. El tándem gallego ha ido día a día, tranquilo pero cauteloso, para presentarse a la Medal Race, de valor doble y reservada a los diez primeros, con un cómodo margen para llevarse una medalla.

Mañana saldrán con tres puntos de ventaja sobre los australianos Darren Bundock y Glenn Ashby, segundos en la tabla, y con ocho sobre los argentinos Santiago Lange y Carlos Espinola, con el bronce provisional. Los alemanes Johannes Polgar y Florian Spalteholz ocupan la cuarta posición, a dieciséis puntos de los líderes. De esta forma, Echávarri y Paz lo tienen bastante bien para sumar la decimoséptima medalla olímpica de la vela española y la segunda de España en esta clase doble –después del oro de Fernando León y José Luis Ballester en Atlanta 1996-, que en Pekín 2008 se despide del panorama olímpico. Los gallegos, que por sus características físicas no encajan en ninguna otra disciplina de la vela olímpica, tienen claro que es “ahora o nunca”, en sus segundos Juegos. Ocupan la segunda plaza del ranking mundial, fueron diploma en Atenas 2004, campeones mundiales y europeos en 2005 –por lo que fueron galardonados por la Federación Internacional de Vela con el prestigioso premio Sailor of the Year-, y oro en el Mundial del año pasado.

En RS:X F, la joven Marina Alabau se ha quedado a poco del bronce, en la cuarta plaza, después de firmar un cuarto puesto en la final. De esta forma se lleva el vigésimo tercer diploma del deporte español en Pekín 2008. “Estoy más relajada después de que todo haya acabado”, ha explicado a llegar al puerto, satisfecha con el cuarto puesto pero muy cansada. “No tengo la sensación de que ayer perdiera la medalla, porque hice todo lo que pude, quizá fue más antes de ayer”, ha añadido.

Aunque antes de empezar la manga soplaban los vientos medios que prefiere la hispalense, en el momento de dar la salida y después de la primera ceñida, en que Alabau se colocó primera, la intensidad del viento empezó a bajar y sus oponentes, que navegan mejor con poco viento porque son capaces de remar más (dar tirones a la vela), consiguieron alcanzarla. “He acusado que bajara el viento, ha sido una lástima porque la primera salida ha sido nula y hemos tenido que volver a empezar de nuevo porque se han equivocado de bandera, ha sido cuando el viento ha empezado a bajar”, ha relatado. Dos incidentes con la regatista británica Bryony Shaw tampoco ayudaron; en la primera colisión Alabau tenía la preferencia de paso pero los jueces, que juzgan la final en el mar, con juicio directo, no vieron nada, mientras que la segunda fue una preferencia de paso difícil de valorar, y el dictamen de los jueces obligó a la española a penalizarse con dos vueltas sobre sí misma, con lo que finalmente entró cuarta.

A lo más alto del podio olímpico ha subido finalmente la china Jian Yin, especialista con poco viento, dejando el segundo escalón para la experimentada regatista italiana Alessandra Sensini, de 38 años, bronce en Atenas, oro en Sydney, bronce en Atlanta y diploma en Barcelona. El bronce ha sido para la británica.

Con tan sólo 22 años, Marina Alabau es una de las regatistas más jóvenes del equipo olímpico español de vela y ha vivido sus primeros Juegos. Lidera el ranking mundial de la clase desde hace más de 19 meses, fue subcampeona del mundo en 2006, campeona de Europa y cuarta en el Mundial el año pasado y este año no se ha bajado del podio en ninguno de los campeonatos disputados, incluyendo el Mundial (fue bronce) y el Europeo (en que revalidó el título de campeona). Tiene un futuro muy prometedor por delante, porque en esta clase se puede regatear hasta los 40 años, y ella está dispuesta a hacerlo. “Después de los Juegos, a ganar todas las regatas el próximo año y los siguientes, no me planteo mi futuro después de la vela porque tengo mucho tiempo por delante para ganar títulos”.

 (Comunicado desde Qingdao remitido por Neus Jordi- RFEV)

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